¿Qué es la volatilidad?
La volatilidad, en términos simples, refleja el nivel de movimiento de precios en un periodo determinado. Matemáticamente, es una forma de evaluar cuánto varían las rentabilidades de un valor o índice concreto. Esta variabilidad suele calcularse mediante la desviación estándar o la varianza.
Cuando el precio cambia drásticamente en poco tiempo, alcanzando nuevos máximos o mínimos, se considera muy volátil. En cambio, si los cambios son graduales o el precio se mantiene estable, la volatilidad es baja. En general, una alta volatilidad indica mayor riesgo para ese valor.
La volatilidad se mide principalmente con dos indicadores: la desviación estándar o el beta. La desviación estándar captura la magnitud de las variaciones de precio, mientras que el beta mide cómo cambian los precios de un valor en relación con el mercado en general, calculado mediante análisis de regresión. Tratamos la volatilidad con más detalle en este otro artículo.
Existen dos tipos principales de volatilidad: histórica e implícita. La volatilidad histórica se deriva de datos de precios pasados y ofrece información basada en tendencias anteriores, aunque no predice la dirección futura de los precios. La volatilidad implícita, por su parte, proyecta los movimientos futuros de precios analizando el precio actual de mercado de un derivado, como una opción. Este tipo de volatilidad es fundamental en la valoración de opciones, ya que indica las fluctuaciones potenciales que el mercado espera.
¿Qué provoca la volatilidad?
Ya conocemos las dos medidas principales de volatilidad, pero ¿hay otras? Sí, existen casos especiales.
Varios factores influyen en la volatilidad del mercado bursátil y de los valores individuales:
Las condiciones de oferta dentro de un país o a nivel global;
El equilibrio entre oferta y demanda de valores;
Factores geopolíticos y sociales;
La proximidad de la fecha de vencimiento de los contratos de opciones.
Con una buena comprensión de la volatilidad y sus causas, veamos cómo se calcula. Una forma sencilla de medir la volatilidad de un valor es calcular la desviación estándar de sus precios durante un periodo determinado. Aquí tienes el proceso paso a paso:
Recopila los precios históricos del valor.
Calcula la media de esos precios.
Encuentra la diferencia entre cada precio individual y la media.
Eleva al cuadrado cada una de esas diferencias.
Suma todas las diferencias al cuadrado.
Divide esa suma por el número de precios (esto da la varianza).
Toma la raíz cuadrada de la varianza para obtener la desviación estándar.
Beta
El beta (β) es un indicador que muestra cómo se compara la volatilidad de una acción con la del mercado en general. Mide cuánto fluctúan las rentabilidades de una acción en relación con un índice de referencia, normalmente el S&P 500. Por ejemplo, una acción con beta de 1,1 históricamente se mueve un 110 % por cada 100 % de movimiento del índice de referencia.
Por otro lado, una acción con beta de 0,9 se mueve un 90 % por cada 100 % de cambio del índice subyacente. Puedes leer más detalles sobre cómo se calcula aquí.
El VIX
El Índice de Volatilidad (VIX) es otra forma de observar la volatilidad del mercado, ya que cuantifica el nivel esperado de volatilidad bursátil.
Desarrollado por el Chicago Board Options Exchange, el VIX estima la volatilidad esperada a 30 días del mercado de valores de EE.UU. basándose en los precios en tiempo real de las opciones del S&P 500. En esencia, representa las expectativas del mercado sobre la dirección futura de los precios y refleja el sentimiento de los inversores y el riesgo percibido. Un valor alto del VIX indica un mayor riesgo en el mercado.
Los traders pueden operar con el VIX a través de opciones y productos cotizados o utilizar los niveles del VIX para fijar precios de ciertos derivados.
¿Por qué importa la volatilidad?
Riesgo como indicador
El riesgo puede ser de distintos tipos, pero los activos con mayor volatilidad suelen considerarse más arriesgados debido a sus movimientos de precio más pronunciados.
Como la mayoría de los inversores tienden a ser cautelosos, suelen preferir activos de baja volatilidad para evitar el estrés de movimientos impredecibles.
Sin embargo, es importante recordar que la alta volatilidad es un arma de doble filo: aunque puede provocar caídas fuertes, también ofrece la posibilidad de ganancias significativas.
Oportunidad
La volatilidad puede generar oportunidades de trading, ya que aumenta la frecuencia de cambios de precio que los traders pueden aprovechar para obtener beneficios.
Cuando la volatilidad impulsa más actividad en el mercado, también mejora la liquidez, lo cual es positivo porque reduce los diferenciales entre precio de compra y venta (bid-ask spread).
Efecto en la asignación de activos
La volatilidad histórica o esperada de un activo suele influir en cómo encaja dentro de un portafolio. La tolerancia al riesgo juega un papel clave en el diseño del portafolio: algunos inversores están más dispuestos a aceptar activos de alta volatilidad que otros.
Ciertos activos, como las penny stocks, pueden mostrar movimientos extremos que los hacen inadecuados para inversores más conservadores.
En resumen, entender la volatilidad es fundamental para los traders que buscan gestionar el riesgo y aprovechar oportunidades en los mercados. La volatilidad trae tanto ganancias potenciales como riesgos, por lo que es esencial que los inversores utilicen estrategias bien pensadas para navegar estas fluctuaciones de forma efectiva.
Ya seas principiante o un inversor experimentado, estar informado sobre la volatilidad te ayudará a tomar decisiones sólidas y alcanzar tus objetivos financieros.
La volatilidad es la razón principal por la que es posible ganar dinero en los mercados financieros. Al mismo tiempo, es también la razón principal por la que se puede perder. Todo participante del mercado, ya sea trader o inversor, debe tener en cuenta su impacto inevitable y buscar formas de dominarla. Si no la dominas, ella te dominará a ti. Y solo cuando la volatilidad se convierta en aliada de tu estrategia y no en un obstáculo, podrás aumentar tus fondos de forma sistemática.
— Vladyslav Pertahia, Head of Front Office en Fondexx