Como siempre, es una buena forma de empezar por las definiciones.
El trading es esencialmente el intercambio de bienes y servicios entre dos entidades. En este contexto, las entidades son inversores/operadores que intercambian acciones de diferentes empresas. El trading de acciones tiene lugar en el mercado bursátil.
¿Cómo empezamos a practicarlo?
Los pasos son sencillos:
Abrir una cuenta de corretaje: Empieza configurando una cuenta con un bróker de confianza, lo que te permitirá comprar y vender acciones y otros valores.
Investigar y establecer un presupuesto: Analiza empresas y revisa sus datos financieros antes de invertir. Define un presupuesto e invierte solo lo que estés dispuesto a perder. Cuando estés listo, los operadores pueden colocar órdenes para comprar o vender acciones de una empresa a través de su bróker.
Fuente: Michael M. Santiago / Getty Images
Tipos de órdenes:
Orden de mercado: Se ejecuta al mejor precio disponible.
Orden limitada: Establece un precio específico como límite para comprar o vender.
Orden stop: Se ejecuta solo cuando la acción alcanza un precio determinado, a menudo usada para limitar pérdidas.
Orden de día: Válida solo durante el día de trading.
Buena hasta cancelación (GTC): Permanece abierta hasta que se completa o se cancela.
Inmediata o cancelación (IOC): Se ejecuta rápidamente; si no se completa al instante, se cancela.
Todo o nada (AON): Completa la orden entera o la cancela.
Completar o anular (FOK): Debe ejecutarse completa e inmediatamente o no se ejecuta en absoluto.
Ya sabemos qué es el trading, pero ¿cuáles son sus tipos? Al responder esta pregunta, descubriremos «cómo podemos operar».
Tipos de trading:
Day trading
El day trading consiste en comprar y vender acciones dentro de un mismo día de trading. Los operadores aprovechan pequeñas fluctuaciones de precios y cierran posiciones antes del cierre del mercado. Requiere un buen conocimiento del mercado y suele ser practicado por inversores experimentados.
Scalping
También conocido como microtrading, el scalping es una forma de trading intradía de ritmo rápido en la que los operadores obtienen múltiples pequeñas ganancias en un día. Los periodos de tenencia son extremadamente cortos, generalmente unos minutos, lo que permite operaciones frecuentes. Al igual que el day trading, requiere habilidad y atención a los cambios de precios.
Swing trading
Los swing traders buscan beneficiarse de tendencias a corto plazo en las acciones, manteniéndolas habitualmente entre uno y siete días. Utilizan el análisis técnico para identificar patrones, lo que hace que esta estrategia sea adecuada para capturar movimientos breves del mercado.
Momentum trading
Los momentum traders se centran en acciones con fuertes movimientos al alza o a la baja. En tendencias alcistas, venden las acciones a precios más altos; en tendencias bajistas, compran a precios bajos para vender cuando suban. Ejemplo: El señor A ganó 90.000 vendiendo acciones de una empresa que mostraba un momentum alcista.
Position trading
Los position traders mantienen las acciones durante meses, enfocándose en el crecimiento a largo plazo en lugar de ganancias a corto plazo. Es ideal para quienes no participan diariamente en el mercado ni son profesionales.
Estrategias de gestión de riesgos
Otro aspecto clave de un trading de calidad es la gestión de riesgos, que a menudo se considera la columna vertebral de las inversiones efectivas y del trading en general.
Aquí tienes algunas estrategias de gestión de riesgos que pueden hacer que tu trading sea más sólido:
Crear un plan de trading: Un plan sólido establece objetivos claros, estrategias de entrada y salida, tolerancia al riesgo y niveles de stop-loss, reduciendo decisiones impulsivas y guiando las operaciones con disciplina.
Utilizar la ratio riesgo/recompensa: Evaluar las ganancias potenciales frente a las pérdidas potenciales ayuda a determinar si una operación vale la pena. Una ratio favorable permite ser rentable incluso con una tasa de aciertos más baja.
Establecer órdenes stop-loss y take-profit: Estas órdenes automáticas limitan las pérdidas y aseguran las ganancias, protegiendo el capital y evitando ajustes emocionales en las operaciones.
Elegir los activos y marcos temporales adecuados: Alinea la selección de activos y los intervalos de tiempo con tus objetivos de trading y estrategia de riesgo. Los intervalos cortos encajan con operadores activos, mientras que los más largos funcionan para swing traders.
Probar estrategias con datos históricos: Testear estrategias con datos pasados revela fortalezas y debilidades, ayudando a refinar el enfoque, aunque los resultados pasados no garantizan el rendimiento futuro.
Gestionar la asignación de margen: Evita sobreasignar capital a una sola operación. Limitar la inversión a pequeños porcentajes (como el 1 %) minimiza el impacto en la cartera ante pérdidas inesperadas.
Diversificar y cubrir posiciones: Reduce el riesgo distribuyendo las inversiones entre clases de activos y utilizando estrategias de cobertura para contrarrestar fluctuaciones del mercado.
Ciclo de vida de la gestión de riesgos.
Conclusión
En resumen, el trading profesional se considera un oficio de élite. Para que sea informado y eficiente, la persona necesita estar educada en la materia y dispuesta a asumir ciertos riesgos. Sin embargo, con un buen enfoque, la recompensa será acorde. En nuestra academia, en fondexx, ofrecemos a las personas una educación que enseña a tomar decisiones de inversión informadas.